Esta práctica irresponsable ocurre a pesar de la falta de fiscalización por parte de las autoridades pertinentes, como la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y la Policía Municipal.
El problema se agrava aún más por el hecho de que las aceras ya se encuentran en condiciones deterioradas desde hace años. El constante estacionamiento de vehículos sobre ellas no solo empeora su estado, sino que también limita el espacio disponible para los peatones en las calles y avenidas.
Esta situación vulnera incluso la legislación que regula el tránsito en la República Dominicana, como la Ley 63-17 de Movilidad y Transporte del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).
Según esta ley, en su artículo 237 de prohibiciones, se establecen veintitrés espacios de la vía pública donde está prohibido estacionarse, incluyendo las aceras, los cruces de calles o carreteras, y dentro de una distancia de cinco metros de una boca de incendio o hidrante, así como los pasos peatonales. Los choferes tanto del transporte público como del privado están sujetos a sanciones, incluyendo multas, si incurren en estas infracciones.

Es fundamental que se refuerce la fiscalización y se apliquen medidas para hacer cumplir estas regulaciones con el fin de garantizar la seguridad vial y mejorar la calidad de vida de los peatones en el Distrito Verón-Punta Cana.